Futboleros:
Ya no existen las fronteras entre los aficionados al fútbol.
Es tal la pasión que cualquier futbolero tiene por la pelota que ésta las traspasa.
Lo vemos en cualquier equipo de nuestra liga en la que jugadores europeos, americanos o africanos se abrazan para celebrar un gol y se compenetran a la perfección en el campo.
Porque, al fin y al cabo, el protagonista es el fútbol.
Mejor, que os lo cuente el crack boludo venido desde Mar de Plata. Nestor.
Sus palabras valen más que mil imágenes.
¡Un abrazo, futboleros!
El Futbolero
La pelota, el futbol y su redonda historia, por Nestor
El futbol mas que una pasión es un sentimiento que se lleva muy hondo…muy profundo: que como toda escuela de vida deja enseñanzas, en la medida que la razonabilidad impere por sobre los vanos fanatismos.
La pelota es una hermana de la vida: guarda secretos, sueños…algunos a concretar, otros? Morirán en la almohada que acune descansos; la pelota: no necesita de idiomas para comprender cuanto ella pretende decirnos: simplemente se deja llevar por quienes la rescaten de sus inactividades: sufre si tiene descansos prolongados.
Pelota de trapo: rudimentaria, elemental, gris de tiempos: pero cuantos genios con ella comenzaron!, sinónimo de pobreza, de miserias y niños que sueñan con llegar : jamás podrán con ella!
Pelota de goma: saltarina, inquieta, buscadora de rápidas emociones, vá y viene como las ilusiones…
Pelota con tiento: un formato que mucho distaba para idealizarla “redondita” y como dolía cabecearla!!! Pero siempre existía un dotado de aquellos que escribía con letras de plata, con toques de poetas de futbol.
Pelota sin tiento: ya mucho se acercaba a la perfeccion: corrían silenciosas sobre el manto verde…obedecían al mandato de los virtuosos de las gambetas, del buen toque…de goles cual pinceladas de pintores de antaño.
Pelota de nuestros días: todo lo pueden, envuelven a los cracks de la actualidad: diría que hasta son decorativas, excelsas, hermosas…no existe detalles para dejarlos en el olvido: diseñadas, perfectas, que más?
Nestor.















